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La Aventura Sagrada

¿Cómo puedo conocer la voluntad de Dios?


Está es la exclamación de millones.

            El hombre presupone que la voluntad de Dios está ocultándose de él, como si fuera parte del plan del Dios Eterno jugar con él a las escondidillas.

            ¡Nada de eso! La voluntad de Dios es inherente dentro de la vida y simplemente espera la señal de liberación, desde la voluntad del hombre, para irradiar el poder del dominio al mundo del individuo.

            Hay un lazo soberano entre la voluntad mortal y la Inmortal. En la declaración de Jesús: “Es complacencia del Padre daros el reino”1, los hombres pueden conocer la voluntad eterna como la más completa medida del amor eterno.

            ¡Abandonen, pues, sus sentimientos de posesión sobre su propia vida! Entregen el sentido mezquino de pecado y rebelión, el lamentable de privilegio personal que engendra esclavitud.

            Vean la voluntad de Dios como omnipresente y completa, la santa pulsación del Sagrado Corazón latiendo dentro del suyo. Sepan y comprendan que la entrega no es olvido, sino un punto de origen y de un gozo más grande.

            Ahora bien, la responsabilidad no cesa, sino que comienza de nuevo; y el hombre se consagra al propósito eterno: la defensa de la voluntad de Dios.

¡Oh cuán gozoso es el contacto de tu mano,
Oh llama viviente!
Qué consolador este contacto,
De noche o de día.
No estamos solos en ninguna parte,
Porque Tu presencia es un escudo que socorre. “Dominus Vobiscum”2
a toda sustancia y la infusión del Espíritu de Esperanza
En los propósitos de los hombres
Al transformarse poco a poco, muy delicadamente
En los propósitos de Dios.
Mediante la entrega
El proceso moldeador puede empezar.
Ondas de energía cósmica,
Con o sin conocimiento consciente
Inundan literalmente el cuerpo, la mente y el alma
Con la fuerza del propósito, desafiando la inercia.
Nosotros vivimos porque tú vives en nosotros.
Estamos en un estado de consonancia
con tus propósitos,
y ¡oh qué gloriosos son esos conceptos de entrega a la vida!

El Gran Dador es percibido
Como el único amigo verdadero para todos nosotros, Nuestro lazo común de hermandad y fortaleza.
Aliada con legiones invisibles,
La soldadura de la fuerza y el propósito
Se vuelve progresivamente más firme.

Protégeme del error, oh Dios,
¿A quién acudiré?
Porque tu camino es el mejor camino. Viejos hábitos residuales buscan su reexpresión banal;
Opacar la santa voluntad es su objetivo, y excitarme hacia la fuerza del mal y a la deshonra.

No obstante, efímeros son los consuelos
de criaturas carnales;
y oscuro es el deseo del caminar mortal.
Los brazos protectores de tu voluntad
vienen una vez más,
y YO SOY conocido por ti,
Así como aumento mi conocimiento de tu voluntad.

A lo largo de las eras he conocido muchos nombres;
Tú has conocido sólo un nombre,
La fortaleza de tu brazo es mi salvación,
La alegría de mi corazón,
El único factor consolador de la vida,
El regocijo de mi deseo
Y la manifestación de tu luz,
¡La voluntad propuesta para mí!
Al actuar, al identificarme,
Simplemente volviéndome consciente de ti,
Conozco automáticamente tu voluntad.
Incremento tras incremento
Yo Estoy 3 agregando al conocimiento perfecto
Que echa fuera el temor al olvido
Y da a mi alma la paz que tú tienes,
Porque mi alma permanece en ti.

Fuerza, fuerza, fuerza, multiplícate,
Y amor, ¡aumenta!
Todo esto se encuentra en la santa voluntad.
Nacidos de una devoción acrecentada,
Toman su propia plena medida
De acción y renovación.

Por largo tiempo el alma ha estado muerta
En la noche del engaño personal,
De las pugnas, las deudas kármicas acumuladas,
y los grandes daños.
Ahora el fin ha llegado
En una dulce, solemne entrega:
YO SOY; Tú eres; Nosotros somos;
¡Todos somos Uno!

Sin embargo, el lapso finito,
Los temporales rayos de oscuridad,
Permanecen como infortunio y foso
para atrapar al alma.
¿Puede mi resolución ser tu voluntad en acción,
Ser un escudo tan fuerte
Que nunca me someta de nuevo
a la voluntad carnal
Y a las trampas de los sentidos?
El cuerpo llora de dolor,
La mente se tambalea de angustia
De la condenación humana.
Estas cosas no son tu voluntad,
Sino sólo que el alma triunfe en la luz
Y disfrutar de la buena voluntad de tu amor.

¿Qué paz es la mía que se atreve
a no tener miedo,
A buscar las profundidades, las alturas,
Las riquezas de tu alma?
El alma de Dios es un gran mar de promesas,
Interconectando todo con todo lo que vive.

Sí, el santo y el pecador de todas las eras pasadas
Se elevan o caen en él.
Toda la vida vive o perece en su inmensa memoria
y regresa a él, completa, o todavía sin nacer,
Inconclusa por su gracia.
Nuestras almas están desgarradas por el esplendor
En contraste con la noche.
Nacen un propósito más elevado y una voluntad más santa.
Nosotros buscamos y hallamos nueva luz
con la mañana que despunta.

Oh, que no se haga mi voluntad,
que no se haga mi voluntad, sino la Tuya4.
Grandes gotas de sangre revelan mi angustia;
Tuyos la gloria y el poder, Señor,
Tuyo el reino que brilla
Sobre los montes del tiempo,
Revelando, al escalar hacia arriba,
La escalera estelar de tu gracia.
Mientras los ángeles van de un lado a otro5,
Nuestras almas conocen en verdad tu querido propósito.
y en comunión, la fortaleza aparece,
Como el triunfo sobre la muerte.

            El Morya clama: ¡Oh cansado viajero, conócelo, antes que sea demasiado tarde!

            Tantos tientan a Dios una vez más, temiendo perderse algún goce terrenal pasajero.

            La voluntad de Dios es una esencia interpenetrante que fluye a través de la sustancia, de la mente y del movimiento, comunicando nuevas imágenes y convirtiendo las viejas en lo trascendente. Morir hacia todo este flujo maravilloso de luz viviente, encerrando al alma en el deseo vano, es una abominación más allá del espanto.

            Salgan, pues, ahora, y vean la meta única de la eternidad brillando a través de las hebras del tiempo. ¡Qué maravilloso embellecimiento de oportunidad se encuentra en la persecución de Su voluntad! ¡Y ésta puede ser conocida!

            Nosotros nos encogemos de dolor ante una turbadísima humanidad, atrapada en el paraíso transitorio de los sentidos.

            La inhumanidad del hombre hacia el hombre no se destruye por medio de una conciencia liberal, ni se asegura la utopía desarrollando un sentido de justicia social ni por un plan de expansión para el mejoramiento mundial que niege la inmortalidad.

            Únicamente por la unión con la voluntad de Dios puede el mundo, todos sin excepción, alcanzar la paz y la perfección en un sentido relativo, extendiéndose hacia las cosas buenas por venir que brotan de la vida eterna.

            Qué miopes son los “salvadores” que almacenan los bienes del mundo como los camellos en pequeñas gibas de supervivencia, y están ellos mismos totalmente desprovistos de la sustancia del alma. La voluntad de Dios es la voluntad del cambio para el hombre que alimenta la llama de la vida en el interior y convierte la mortalidad en inmortalidad.

            Parecería que aquello acerca de lo cual los sentidos no pueden informar es increíble para muchos, y, sin embargo, la vida que hace latir el corazón del hombre no es vista ni conocida sino por unos pocos.

Muchos se preguntan cómo el hombre, creado a la imagen de Dios, pudo haber caído tan bajo. Que se den cuenta de que el deterioro ocurre primero en la conciencia.

            Por lo tanto, cuando los hombres se abandonan a simples sueños de imágenes que no están de acuerdo con los ideales divinos, dan los primeros pasos para desviarse de la voluntad de Dios. Es más difícil retroceder en una trayectoria descendente que en una ascendente.

            Nosotros evocamos la conciencia de Dios en nuestros discípulos, porque en los pensamientos propios de Dios se forja la alquimia del cambio. Los hombres no son realistas cuando meditan sobre los turbios patrones de la historia mundial.

            Las distorsiones de la vida registradas en las capas de la conciencia mortal están llenas de incendios provocados, asesinatos y corrupción. Aunque parezca extraño, la justificación de estos crímenes por individuos a veces los hace estar imbuidos con un sentido de justicia como si hicieran un servicio a Dios.

            Las actitudes desordenadas de dicha locura muestran por qué los hombres suelen convertir la luz en oscuridad y la oscuridad en luz.

            La voluntad de Dios es puramente benéfica para toda la tierra, aunque íntegramente vinculada al amor infinito del Padre sin favoritismo humano o distorsión.

Nosotros pedimos ahora la visión clara de la conciencia Divina en toda la vida como el primer paso hacia la victoria inmaculada que todos deben tomar si han de renacer a la imagen y semejanza divinas.

            La calidad de la minuciosidad en todo lo que los hombres hacen los une a un sentido de lo inmaculado y lo perfecto; pero en esto los hombres deben actuar con cautela, no sea que el falso orgullo por proezas dé origen a un espíritu de crítica hacia otros cuya atención externa para el perfeccionamiento permanece aún sin desarrollar.

La actitud del Padre de reflejar únicamente amor puro y comunión con todos los que desean manifestar este amor es el modo ejemplar que todos deberían seguir.

Esta satsanga o “fraternidad con la verdad”, es la invisible reunión del cuerpo de Dios sobre la tierra en una verdadera hermandad cósmica que nunca puede negar su semejanza con la voluntad celestial.

            ¿Significa la superficialidad del ser que el hombre nunca puede llegar a ser la plenitud de la gracia y la manifestación de la voluntad de Dios? Yo les digo, no. Porque si el recipiente es poco profundo, ¡agrándenlo!; si la sustancia es diminuta, ¡auméntenla!

La voluntad de Dios está manifestada por doquier, pero debe ser buscada y recogida. La sustancia de las cosas que se esperan y la evidencia de las cosas aún no vistas6, debe ser retenida como potencial por todos.

            Con fe plena en la creación divina, los hombres deben identificarse con el hombre oculto del corazón7 y, desde esta unidad, acumularán una victoria tras otra, justo en el instante mismo de la aparente derrota.

            Conociendo el anhelo y el deseo que las almas de los hombres tienen por lo real, estoy evocando diligentemente los símbolos de su voluntad para que se manifiesten en ustedes como viveza de mente, disposición al cambio y como el valor de ofrecer el yo de mortalidad a los bellos designios del propósito del Padre.

            ¡La Hermandad no puede ser afectada por acontecimientos mortales, pero la vida humana sí!

            Los instamos a que la fe sea realizada por medio de la acción correcta y a que se sostenga la confianza de cada estudiante en su relación personal con la Presencia Divina como la depositaria de la voluntad ‘de Dios.

            De ese modo la linea finita será extendida y el eterno “tri-ángulo” será percibido como el marco para que el sereno ojo de la visión cósmica examine todas las cosas y dirija todas las cosas con la cuerda de plomada de la justicia y la misericordia eternas.

              YO SOY el Maestro Masón, dirigiendo la pirámide de las vidas hacia la cúspide de la realización.

            Amorosamente, YO SOY El Morya

1 Lucas 12:32. 2 “EI Señor esté con ustedes”, 3 (YO SOY). 4 Lucas 22:42. 5 Génesis 28: 12. 6 Hebreos 11:14. 7 1 Pedro 3:3, 4.

Capitulo 3 del libro “La Aventura Sagrada” por Mark L. Prophet

Más información: ¿Como puedo conocer la voluntad de Dios?

 

 


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La fraternidad de los Guardianes de la llama® procede de la tradición de las antiguas órdenes espirituales. Saint Germain fundó la fraternidad en la ciudad de Washington en el año 1961 por medio de su Mensajero, Mark L. Prophet. Como Caballero Comendador de la fraternidad, Saint Germain ha prometido asegurarse de que esta Tierra llegue a una era dorada de Libertad, Paz e Iluminación.

Junto con Saint Germain otros Maestros Ascendidos vienen a ayudar a la tierra. En el libro del Apocalipsis se habla de ellos como los “Santos vestidos de blanco”. Ellos y sus discípulos no ascendidos forman La Gran Hermandad Blanca. (“Blanca” no se refiere a la raza sino a l Aura de Luz blanca que rodea a estos Maestros.) La fraternidad de los Guardianes de la llama es una rama externa de La Gran Hermandad Blanca.

Puede que ya estés guardando la llama de la vida. Puede que ya estés preservando y defendiendo la libertad y la santidad de la vida, y ofreciendo esa llama a otros que no saben que tienen una chispa divina en su interior...

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