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Karma y Reencarnación

¿Se ha preguntado alguna vez?

¿Por qué algunas personas nacen ciegas o mutiladas y otras son genialmente dotadas?

¿Por qué algunas personas me agradan y otras me desagradan en un solo instante?

 ¿Por qué me encuentro en las mismas situaciones desagradables una y otra vez?

¿Cómo nací en una familia con la que no tengo nada en común?

 

¿Por qué algunas personas mueren en la infancia y otros en la vejez?

La verdad oculta tras estas declaraciones es “Lo que envías hacia afuera regresa”. Este concepto de Karma es enseñado por los grandes iluminados de oriente y occidente. Aunque la palabra karma se ha hecho tan común, la gente aún no sabe lo que significa o cómo lidiar con él. La buena noticia es que los Maestros Ascendidos nos enseñan maneras de transmutar el karma negativo, alcanzar nuestro pleno potencial y obtener la liberación del alma: la ascensión.

 

¿Qué significa karma?

Karma es una palabra sánscrita que quiere decir “acción” o “acto”, concepto que incluye todo pensamiento, sentimiento y toda palabra hablada.

El karma, tal como aparece en nuestra vida, es el resultado acumulado de toda la energía que hemos puesto en circulación a sabiendas o ignorándolo. Lo que hemos elegido por medio de nuestro libre albedrío ha calificado la luz y la energía de manera adecuada o inadecuada. Cada elección trae como consecuencia ciertos resultados, los cuales pueden clasificarse como karma bueno (positivo) o karma malo (negativo).

Karma es la energía de Dios en acción. Originándose en la mente de Dios, la energía- acción-reacción- interacción- es la Trinidad del Logos. El campo de fuerzas creativo de la Mente de Dios es la fuente del karma.

 La palabra en sánscrito karma significa “hecho” o “acción.” La palabra ha sido usada tanto amplia como estrechamente a través de los siglos para definir los conceptos de causalidad del hombre siempre en evolución, de la Ley Cósmica y su relación con esa Ley.

Para los propósitos de nuestro estudio primero veremos los orígenes antiguos de la palabra como una clave de energía que gobierna el flujo desde el Espíritu a la Materia. Karma, de acuerdo a los Maestros Ascendidos, es tomada de la raíz lemuriana que significa “la Causa del Rayo en manifestación- de ahí “KA-RA-MA.”

 “Ka-Ra-Ma” se convierte en un canto que escuchamos repetir en los sacerdotes y sacerdotisas de la Madre patria, Mu 1 Ellos entonaban la palabra en reverencia a las energías de Ka ( la voluntad, el deseo del Espíritu Creador) que emitían desde el Gran Sol Central los ímpetus de Ra ( la palabra o el Logos) para su cristalización como Ma ( la creación de la Materia).

Si el devoto aún ahora canta en el nombre del YO SOY EL QUE YO SOY la clave energética “Ka-Ra-ma”, se atará al flujo eterno del Padre- Madre que se manifiesta como la conciencia del Hijo dentro del corazón.

El corazón del hombre es el microcosmos del gran corazón macrocósmico de Dios en el Gran Sol Central. Cada uno es la fuente de toda vida dentro del sistema que gobierna, la réplica de la única llama que es Dios

 

¿Qué es la ley del círculo?

El karma es conocido también como la ley del círculo. Exige que sea lo que sea que hagamos sea bueno o malo, el círculo lo trae a nuestras puertas para que nuestras almas aprendan las lecciones de la vida y ganen la auto-maestría. Determinamos nuestro destino por medio de nuestros  pensamientos, sentimientos, palabras y hechos. Nuestras elecciones en el pasado definen el curso de las circunstancias actuales, así como las elecciones que hagamos hoy determinaran nuestro futuro.

 

La Ley de la multiplicación, consistente en que “los semejantes se atraen”.

El karma cumple esas leyes: trae de vuelta a tu umbral toda energía que hayas enviado al mundo, y la trae multiplicada o intensificada porque reúne más energía de la misma clase en su trayecto de regreso a ti.

 

El compañero de la ley del karma es la ley de la reencarnación.

La Reencarnación proporciona los ciclos de tiempo necesarios y oportunidades que nuestras almas necesitan para equilibrar nuestras deudas  kármicas, cumplir nuestro plan divino, alcanzar la maestría de nuestro Ser Superior. Simplemente, no es posible lograr todo esto en una sola vida.

 

Karma y Reencarnación de la Mano.

Mientras Karma significa responsabilidad y devolución, reencarnación es llanamente otra palabra para oportunidad.

El Karma nos dice que lo que sea que hagamos vendrá a nuestra puerta en círculo completo, en algún momento, en algún lugar.  El Karma nos dice simplemente que lo que nos suceda en el presente es el resultado de las causas que nosotros mismos pusimos en acción en el pasado, haya sido  hace diez minutos  o diez corrientes de vidas atrás.

La Reencarnación nos da otra oportunidad de hacer el bien en las deudas kármicas que tenemos con otros y cosechar los beneficios del bien que hemos enviado.

 

¿Cómo podemos equilibrar el karma?

Hay tres maneras de equilibrar el karma negativo:

1. La primera manera y la más lenta es vivirlo en carne propia. Esta manera puede ser a menudo difícil. Por ejemplo, en esta vida una persona puede casarse y apoyar a aquellos a quienes abandonó o traicionó en una vida pasada, ó tendría que sufrir los daños que ocasionó a otros.

2. La segunda manera de equilibrar el karma negativo es inclinarse por el desempeño en las buenas obras. Esto lo puede hacer a través del desinteresado servicio a la vida. Tal vez alguien que trabaje sin descanso en un asilo lo hace porque sabe a nivel de su alma que su escala kármica está inclinada hacia el lado negativo.

3. La tercera y más rápida es a través del uso de un regalo especial de los Maestros Ascendidos, la  llama violeta. Invocando esta energía espiritual de alta frecuencia puedes literalmente disolver los patrones de karma negativo, ayudarte a ganar auto-maestría y liberarte de los ciclos de reencarnación.

 

La reencarnación en otras creencias espirituales

Antes de la llegada del cristianismo, la reencarnación formaba parte de las creencias espirituales de la mayoría de los pueblos de Europa. Josefo, historiador judío del siglo I D.C. indicaba que los Fariseos y los Esenios creían en la reencarnación. Algunas tribus de Indios Americanos, así como numerosas tribus de América Central y del Sur, creían también en la reencarnación. Los estudiantes de La Cábala, un antiguo sistema de misticismo esotérico judío cuyas enseñanzas fueron publicadas por primera vez en el siglo XIII, la enseñaban. Dicha creencia forma todavía parte del movimiento hasídico judío, el cual se fundó en el siglo XVIII.

Actualmente, más de cien tribus africanas creen en la reencarnación. Otras tribus esquimales y de Australia Central, además de muchos pueblos del Sur del Pacífico, incluidos los hawaianos, tahitianos, melanesios y okinawenses, acogieron también esa creencia. Los conceptos de la  reencarnación más elaborados y desarrollados hoy día se encuentran en las tradiciones religiosas de La India, sobre todo en el hinduismo, el budismo, el jainismo y la religión “sij” (o sikh).

  Ciertos personajes históricos famosos creyeron en la reencarnación. Entre ellos cabe citar a Pitágoras, Platón, Orígenes de Alejandría, Ralph Waldo Emerson, Hahlil Gibrán, Benjamín Franklin, el George Patton y Henry Ford, entre muchos otros.

 

Las enseñanzas de Jesús sobre la reencarnación

Muchas personas señalan que la reencarnación no la menciona La Biblia y que Jesús no la enseñó, y por tanto, no es real o verdadera. No obstante, los estudiosos que han examinado diversas tradiciones de La Biblia han averiguado que los miles de manuscritos que existen del Nuevo Testamento y las miles de citas bíblicas que se conservan en escritos antiguos difieren los unos de los otros en unos doscientos cincuenta mil puntos. Se efectuaron muchas alteraciones que eliminaron ciertas partes e incluso libros enteros, algunas intencionalmente y otras no. Desde el concilio de Nicea del año 325 D.C hasta el quinto concilio general de La Iglesia celebrado en 553, se eliminaron de La Biblia y de la fe cristiana enseñanzas claras sobre la reencarnación. A pesar de ello, existen todavía referencias en La Biblia que sustentan la hipótesis de que Jesús creía en la reencarnación.

 

¿Por qué reencarnamos?

Los ciclos de la vida son continuos. Nuestra alma no comenzó cuando nacimos, ni acabará cuando muramos. Lo ideal es que consiga aumentar su Luz en cada ciclo de experiencia acumulada.

Necesita el tiempo necesario que le permita reunir la suficiente Luz y alcanzar el nivel de madurez espiritual preciso para lograr la unión con La Presencia YO SOY. Y una sola vida, simplemente no vasta.

 La reencarnación ofrece al alma la oportunidad de aprender las lecciones que el karma de retorno, bueno y malo, trata de enseñar con rigurosa disciplina. Si, una vez que surge la oportunidad en una vida determinada, se escoge no saldar el karma, la reencarnación concede otra oportunidad.

El libre albedrío nos confiere una libertad enorme para expresarnos y es uno de los mayores dones que Dios nos ha concedido por ser co-creadores. El karma guarda una relación directa con el libre albedrío.

Las elecciones que efectuamos por medio del libre albedrío, ya se expresen conciente o inconcientemente, determinan el modo en que calificamos la energía que fluye por nuestro ser y el tipo de karma que estamos haciendo.

 

Vínculos kármicos entre individuos

A menudo hacemos karma con otras personas: aquellos con quienes intercambiamos energía o que son los destinatarios de la que enviamos. También es posible hacer karma con los animales o con otros ámbitos de la vida, como por ejemplo, con   una organización.

Cuando se genera karma entre dos personas se crea un vínculo entre ellas, para bien o para mal. Si el intercambio de energía es positivo, puede resultar en una bonita amistad que quizá dure toda la vida o incluso se prolongue una vez esta termine. Si el karma es negativo, puede derivar en una relación compleja cuya resolución requiera tiempo y esfuerzo. La razón está en el karma negativo, que tiende a poner constantemente en contacto a uno con otro hasta que aprendamos la lección que la relación entre ambos ha de enseñarnos.

 

Karma Grupal

 Este tiene lugar cuando las familias, ciudades o naciones enteras han hecho karma unas con otras. Encontramos casos de karma negativo de grupo entre grupos étnicos o religiosos cuyas hostilidades se han prolongado durante siglos. Los desastres naturales como sequías, hambrunas, terremotos e inundaciones constituyen ejemplos de cómo el karma de grupo puede retornar a comunidades o naciones enteras: son las consecuencias de actos cometidos o consentidos como grupo.

 

¿Para qué sirve el karma?

Por encima de todo el karma es un maestro. Nos enseña el uso correcto e incorrecto de la energía, casi siempre por medio de la tentativa y el error.

 

Tesoros almacenados en el cielo

Pese a que la energía regresa a ti y la experimentas en su totalidad, ese no es el final del ciclo del karma. Al haberse originado la energía en La Presencia YO SOY y no en los chacras, le queda la última etapa del viaje para completar el ciclo; se eleva de vuelta al nivel de la Presencia YO SOY, ahora como Luz espiritual bellamente calificada, que se almacena en el Cuerpo Causal.

¿Qué sucede con la energía en la que se han grabado patrones de imperfección e impurezas Este tipo de energía calificada negativamente retorna en forma de “mal” karma. Siendo éste de baja densidad, no puede ascender al Cuerpo Causal, por ello se empieza a acumular en la mitad inferior del aura en forma de registros kármicos y patrones de energía discordante.

 

Saldar karma

La energía siempre está en movimiento. Puede cambiar de polaridad, de negativa a positiva, y puede elevarse de vibración mediante un esfuerzo consciente. Por lo tanto, se nos puede absolver de cualquier karma negativo en que hayamos incurrido en ésta o en anteriores vidas, es decir, podemos “saldarlo”.

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La fraternidad de los Guardianes de la llama® procede de la tradición de las antiguas órdenes espirituales. Saint Germain fundó la fraternidad en la ciudad de Washington en el año 1961 por medio de su Mensajero, Mark L. Prophet. Como Caballero Comendador de la fraternidad, Saint Germain ha prometido asegurarse de que esta Tierra llegue a una era dorada de Libertad, Paz e Iluminación.

Junto con Saint Germain otros Maestros Ascendidos vienen a ayudar a la tierra. En el libro del Apocalipsis se habla de ellos como los “Santos vestidos de blanco”. Ellos y sus discípulos no ascendidos forman La Gran Hermandad Blanca. (“Blanca” no se refiere a la raza sino a l Aura de Luz blanca que rodea a estos Maestros.) La fraternidad de los Guardianes de la llama es una rama externa de La Gran Hermandad Blanca.

Puede que ya estés guardando la llama de la vida. Puede que ya estés preservando y defendiendo la libertad y la santidad de la vida, y ofreciendo esa llama a otros que no saben que tienen una chispa divina en su interior...

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