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Orígenes Europeos de Argentina

El Maestro Ascendido Saint Germain

Profecía de la Aparición de la Virgen María en el Hemisferio Occidental – Dictado por Saint Germain 1973

Profecías de Saint Germain para la Era de Acuario por Elizabeth Clare Prophet 1996

¡Haced que la Era Dorada de Acuario sea una realidad! – Dictado de Saint Germain 1996

Zadkiel asigna seis ángeles de la llama violeta a cada uno de los asistentes – Dictado por Zadkiel 1996

 

CAPÍTULO 3

Buenos Aires Argentina

 

Profecía de la Aparición de la Virgen María en el Hemisferio Occidental

por Saint Germain

 

He aquí, YO SOY Saint Germain. Me habéis llamado y yo he venido. Y algunos han dicho: «He aquí, aquí está Saint Germain. Aquí está Saint Germain». Y así, yo digo: ¡Que el verdadero Saint Germain proclame la venida de la nueva era!

Habéis hablado de los impostores de mi llama. Se les conoce por su vibración o la falta de ella. Aquellos que quieren imitar al Caballero Comendador están invitados a imitar la concien­cia Crística que llevo y llevé en nombre del niño Jesús y de Santa María. Que se llamen a sí mis­mos, por tanto, Guardianes de la Llama y de mi nombre, que compartan la posibilidad gloriosa de la libertad de caminar siguiendo los pasos de mi instructor, aquel de quien obtuve la reputación de ser el Maestro de la Libertad y de los ciclos de la era dorada.

Hablo de impostores, porque hay muchos impostores. Y por tanto, Jesús habló también de que algunos dirían: «El reino de los cielos está aquí; el reino del cielo está allí. ¡He aquí, el reino de Dios está dentro de vosotros!» Y así digo: la llama de Saint Germain, la llama de la libertad y mi propio nombre interno, que es el impronun­ciable nombre que Dios me ha dado; ese nombre, esa llama están grabados sobre el cáliz del cora­zón de todos los que sigan el llamado de la libertad.

Por tanto, digo: ¡Que los impostores sean desenmascarados por todo el cuerpo planetario! Desafío a todos los que quieren engañar a la humanidad y a los elegidos usurpando, si fuera posible, la llama de la libertad, sea mediante mi nombre o mediante el abuso de mi llama.

Durante el periodo en el que caminé por las naciones y cortes de Europa, conocido como el Hombre Prodigio de Europa y llamado por muchos otros nombres, había impostores que usaban esos nombres, que usaban el nombre de Santo Hermano, que yo tomé en el momento de mi ascensión como un nombre de anonimato, así como de confraternidad.

Advierto a los estudiantes de la Luz que tengan cuidado con el Anticristo que viene como el desafiador de todo Maestro Ascendido. Por cada ser ascendido que dirige la luz a la Tierra hay en algún lugar del plano astral, al acecho en las sombras, un impostor que se aparece a aque­llos que, aunque sinceros, puede que sean impru­dentes, aunque humildes, puede que no dominen todavía los elementos del orgullo personal y el orgullo espiritual y, por tanto, pueden estar supeditados a los halagos y a los habladores orgullosos y traidores de la humanidad que son los representantes de la falsa jerarquía y de los caídos.

Éste es el momento, esta hora undécima de este día, en que puede desafiarse a los imposto­res. Por lo tanto, me dirijo a todos aquellos que están desafiando de cerca y desde lejos a la Mensajera, a la Llama de la Madre y a los niños de los Mensajeros.

¿No creéis que esos habitantes de la profun­da oscuridad observan, están al acecho, intentan envenenar las mentes de los amables niños de la Ley?

Os digo, desde tan lejos como Groenlandia, —donde permanece aún un campo energético de la falsa jerarquía que pervierte el reino y los registros de la luz que una vez estuvieron afian­zados allí por el ser llamado el Rey de la Nie­ve—, seres desde tan lejos como Siberia, Nueva Zelanda y los oscuros salones de la Hermandad Negra en Persia, están observando ahora, por medio de las sensibilidades astrales y las explora­ciones astrales, este campo energético, os están observando a todos vosotros, vuestra misión en este continente. Porque ellos saben, como lo saben las huestes de la Luz, que el éxito de esta misión puede repeler la marea de oscuridad sobre el planeta, puede solidificar todo este hemisferio como un foco de la llama trina, con un baluarte de libertad para toda la Tierra.

Por lo tanto, cada paso adelante, cada paso de victoria que toméis impávidos ante las conspi­raciones insignificantes de los instrumentos, cada signo de victoria, produce temblor, estremeci­miento y conmoción entre las hordas de la Oscu­ridad que dependen, por así decirlo, de las cons­piraciones de sus superiores, que les han prometi­do que os vencerán de una forma u otra. Porque los miembros de la falsa jerarquía y de la Hermandad Negra han decidido que no llegaréis a la Ciudad de México.

Pero yo digo que todo el Espíritu de la Gran Hermandad Blanca, el mismo Dios Todopodero­so, está detrás de vosotros como el viento del Espíritu Santo en vuestras velas. Y yo estoy ante vosotros para aseguraros que aquellos que están acostumbrados al triunfo sobre la oscuridad y al Armagedón que precede a la victoria del Divino Hijo Varón en todo sistema de mundos, aquellos de vosotros que habéis tomado parte en una victoria tras otra, sabéis y veis que la victoria de la Luz es el alba de la nueva era. Y nosotros que estamos detrás de vosotros, sabemos y vemos que todas las manifestaciones inferiores se desvanecen convirtiéndose en la mayor manifestación del Logos y los grandes propósitos de la Jerarquía para la evolución de millones de almas aún sin nacer.

Digo, por tanto, que ser un general de campo como lo soy yo en nombre del Gran Director Divino, mi instructor y el vuestro, signi­fica que estamos ante nuestras tropas y aquellos que sirven valientemente con nosotros para señalar el curso del enemigo, así como el curso y la asistencia de los aliados. Por tanto, conspira­mos ante vosotros mientras observamos la luz incrementándose en vuestras auras, mientras observamos la luz incrementándose en las ciuda­des y campos energéticos allí donde camináis. Os avisamos de los enemigos que están al acecho, que deciden específicamente trabajar mediante las espirales de la fatiga por un lado, y por el otro, mediante vuestros propios registros kármicos hechos en el pasado conjuntamente, separada­mente y en combinación con las evoluciones que están ahora en este continente.

Poco sabéis que cuando rozáis codos con los camareros, con los guías y con los conductores de autobús y con aquellos que cantan con vosotros, ya los habéis rozado antes. Estad preparados, pues, a encontraros con los estímulos del karma pasado, esos bordes mellados que recuerdan al alma que aquí y allí y allá hay asuntos sin termi­nar que deben ser atendidos.

La apertura del akasha, la apertura del plano astral es necesaria en ciertos momentos. Porque existe un hormigueo y un cosquilleo en la oreja y en la conciencia por medio de los cuales la Jerar­quía os hará saber que en cierto sitio y en cierto lugar hay una deuda que pagar a la vida, igual que debéis dar una propina aquí y allá por los servicios prestados.

Por tanto, debéis comprender que cuando sentís esa sensación de hormigueo a lo largo de la columna de que «no todo está bien», tenéis que estar alerta e invocar la llama de la victoria y del triunfo y la transmutación y la purificación. ¡Porque vuestra ascensión puede depender de si vencéis ese campo energético! Porque, como veis, este campo energético no es solamente perjudicial para vuestra propia salvación individual, sino que si no es limpiado, os daréis cuenta de que toda alma, incluyendo los avatares que caminen por ese lugar, puede que recoja la densidad y la oscuridad que vosotros habéis permitido que se manifieste allí, quizá hace diez mil años.

Y pensad, por tanto, en todos los que han caminado por ese sitio desde aquel momento. Y pensad, por consiguiente, que podéis tener una deuda con la vida, con diez millones de almas que han caminado por ese sitio desde que voso­tros os permitisteis, quizá, ser victima de formas de entidades: entidades del llanto, entidades de la ira y rabietas, del suicidio, de la toma de drogas, del fumar y todo tipo de entidades. Por tanto, queridos corazones, estad alerta en el campo de batalla.

¡Recordad a George Washington! Recordad a Simón Bolívar, los grandes conquistadores en cada nación enviados por la llama de la libertad. Recordad mi humilde ser con aquellos tres barcos y todos los hombres amotinados. Recordad que si una causa ha de ganarse exige hasta el último esfuerzo y determinación. Y cuando parece que fallan las fuerzas y seguís adelante y ni siquiera tenéis la fuerza para tener la visión, os movéis por la fe. La fe es esa luz guía. Cuando todas las otras sensibilidades y conocimientos se nublan por la carga que lleváis, recordad que es la fe la que finalmente planta la bandera de la Jerarquía en toda nación, como la bandera de los hombres libres y las mujeres libres y las almas que desean alcanzar la integridad, almas que desean hacer a la humanidad íntegra, no a través de la unidad del ser humano, sino de la unidad de la Llama Crística.

Yo he venido, por tanto, a exponeros la perspectiva de conquistar un nuevo mundo y de conquistar un planeta, pues ésta es, verdadera­mente, la hora de la victoria. Es la hora de la victoria en el año mil novecientos setenta y tres, y la Jerarquía está decidida a no permitir que pase este año sin una meta enérgica de esfuerzo y de realización por parte de nuestros chelas en encarnación.

Así, habéis sido reunidos en una llama y como un cuerpo para una misión. ¿Y sabéis, queridos corazones, que el interés propio ilumina­do ha gobernado también nuestro patrocinio de este grupo en esta misión? Porque, como podéis ver, cuando llegue el momento en Año Nuevo del cónclave en el Royal Teton con el Buda Señor Gautama, cuando se lean las peticiones y se concedan las dispensaciones, nosotros los Maes­tros Ascendidos deseamos colocar ante los Seño­res del Karma, ante el Señor del Mundo y Sanat Kumara, el esfuerzo y el logro que ha sido hecho por parte de la humanidad no ascendida trabajan­do junto con la Jerarquía para la libertad del hombre y la gloria de Dios en manifestación en el hombre. Porque es nuestro deseo ver el resultado del esfuerzo determinado, ver a los Señores del Karma conceder dispensaciones para el año 1974, que no han sido dadas antes en este siglo o en muchos siglos.

Sin embargo —y algunos de vosotros enten­deréis bien esto—, si recibiésemos la energía para patrocinar más chelas para un mayor servicio, entonces esos chelas que están en la vanguardia de la Luz deben también ser capaces de presentar a los Señores del Karma una asignación de ener­gía más que corriente. Porque dependiendo de cómo los pocos hayan hecho uso de la luz, así llega la recompensa para los pocos y para los muchos.

Algunos de vosotros, que aún no habéis tenido la bendita oportunidad de participar en el cónclave anual de Año Nuevo, os alegraréis de empezar a pensar en las peticiones que podéis escribir a los Señores del Karma para las dispen­saciones de misericordia, de energía, de ilumina­ción y de oportunidad para patrocinar a los avatares. Vosotros, por tanto, estáis invitados a escribir estas peticiones, pues serán quemadas en el cónclave de Año Nuevo. Esas peticiones se leerán y se actuará de acuerdo con ellas.

Y así digo, cuando la Jerarquía mira hacia la cosecha de 1973, es verdaderamente una gran cosecha, la cosecha de la ascensión de nuestro y vuestro amado Mensajero, la cosecha de la victo­ria de la Mensajera no ascendida, de las conferen­cias y dictados y la respuesta de los estudiantes de Luz y el crecimiento de las filas y del número y de la victoria de la Universidad de los Maestros Ascendidos.

¡Se ha dado tanto! ¡Se ha recibido tanto! Y ha habido un mayor intercambio de energías, como Arriba así abajo, en un patrón gigante de la figura ocho en este año, que incluso yo estoy ante vosotros agradecido y con humilde semblante, recordando que a mí también, gracias a vuestros esfuerzos, a los míos, a nuestra conciencia colecti­va, se me ha concedido la dispensación de mayo­res energías.

Así, os recuerdo que esas energías de la llama violeta y de la libertad son parte del paque­te y parcela de la dispensación del Buda Gautama para la multiplicación de vuestros decretos du­rante este viaje. Os recuerdo que cuando usáis la llama violeta en mi nombre, es multiplicada también mi propia dispensación. Lo que hacéis, por tanto, aumenta el Cuerpo de Dios, no sola­mente sobre la Tierra, sino también en el cielo.

Y cuando camináis, cuando os esforzáis y servís, os sacrificáis y renunciáis, encontráis que la Jerarquía se acerca más y más. Y un día en un futuro no demasiado lejano, muchos de entre la humanidad observarán a la Virgen María frente a ellos en la plenitud de su gloria y belleza, porque la Madre Virgen aparecerá otra vez. Y será en este continente, en este hemisferio. Vendrá otra vez como ha venido en la aparición de Guadalupe, en la aparición a nuestros Mensajeros, de esa manera vendrá otra vez.

¿Y quién puede decir cuándo el aumento de luz entre los estudiantes con el Avemaría alcanza­rá ese crescendo, ese punto crítico en el que se producirá la aparición repentina de un arco iris de luz y nuestra Señora de las Américas aparecerá no a uno, no a diez, no a un centenar, no a un millar, sino a decenas de miles de personas?

Os pido que os preparéis para ese día, que os preparéis para la venida de la Mujer Divina, la Mujer vestida del Sol, que vive y se mueve entre vosotros, dentro de vosotros, encima de vosotros. Porque, como veis, los Señores del Karma, el mismo Dios Todopoderoso, ha seleccionado a la Virgen María para que atraviese el velo de los Maestros Ascendidos porque —y subrayo este porque— existen varias razones.

En primer lugar, como la representante de la Mujer Divina en la era de Piscis, como la Madre del Cristo en Jesús y en toda la humanidad, María está más cerca de los corazones de millones de personas en el mundo occidental. Pero hay otra razón, y es el rechazo de la Virgen María por las masas que han sido embaucadas por los luciferi­nos y los caídos. Ese rechazo ha puesto una carga kármica sobre la raza.

El odio, la difamación del nombre de María, como veis, se interponen en el progreso de la humanidad. Pues por el rechazo de la Madre de la encarnación del Cristo, la humanidad ha rechazado al Rayo Femenino, a sus propias madres y a la Maternidad misma de Dios. Porque cuando una parte de la Jerarquía es rechazada, todas las partes son rechazadas. Todas las partes de la Jerarquía, por tanto, se retiran. Y ocurre lo mismo cuando la humanidad rechaza a Jesús o a mí o a cualquier otro Maestro. Así, aumentan la distancia entre ellos mismos y su propia concien­cia Crística.

Ésta es una tragedia tal que el Padre Supre­mo desea eliminar esta gran fuente, esta áspera frustración de las energías, este aborto de los ciclos que ha tenido lugar. Y por lo tanto, para que toda la humanidad pueda conocer que yo os he amado, por tanto os coloco en lo alto como la imagen de perfección, de unidad, de tranquilidad, de pureza y de devoción.

Aquellos que tienen oídos para oír, ojos para ver y corazones para aceptar la venida de la Madre Divina, esos serán utilizados para afianzar el poderoso rayo de luz de la Virgen María que se estremecerá a través de la conciencia de la humanidad hasta que todos caigan de rodillas y pidan al gran Dios del universo que les perdone por la difamación del nombre de la bendita de Dios.

Por tanto, con la aceptación de María, la humanidad llegará a conocer verdaderamente al Cristo. Y recibiendo al Cristo, llegará a entender que el Ser Crístico y la conciencia Crística de cada uno es el testimonio del logro, la oportunidad de triunfar, el gran ejemplo, y lo que cada uno debe ser y llegará a ser. Y entonces, cuando los seres humanos puedan aceptar el destino de convertir­se en el Cristo, se darán cuenta de lo obvio: que otros han caminado antes que ellos, que otros han alcanzado el Cristo. Y, por tanto, sabrán que al igual que su Redentor vive, los Maestros Ascendi­dos son reales, están funcionando como las huestes celestiales, como la Jerarquía y como los verdaderos instructores de la humanidad.

Por tanto, ¿entendéis que la conciencia de la Virgen María es el verdadero quid de la victoria de la humanidad, porque ella está en el nexo?

Y aunque muchos reclaman a Jesús como su salvador personal, permanecen alejados de él por su rechazo, sus negaciones sutiles o su «ignoran­cia» de este bendito ser.

De la Madre al Hijo, del Hijo al Padre, del Padre a la Madre, de la Madre al Espíritu Santo, así llegara la humanidad a conocer la naturaleza cuádruple del ser y la conciencia de Dios.

Os animo, por tanto, a que organicéis vues­tro horario para dar el rosario de la nueva era de la Madre Divina mientras camináis y mientras hacéis vuestras invocaciones. Y os pido que recéis ese rosario, como un símbolo de vuestro compro­miso, ante la estatua de Cristóbal Colón [en Buenos Aires]. Porque allí se ha afianzado la victoria en los cuatro planos de la Materia y allí deseo afianzar el rayo de mi devoción a la Virgen Cósmica.

Os agradezco, benditos corazones, vuestra atención, vuestro deseo de llenar y de ser llena­dos. Sabed que estoy cerca de vosotros como hermano, como padre, como consejero y como hijo. Me pongo a mí mismo en este papel para que podáis entender que, pensando en Saint Germain como vuestro propio hijo acunado en vuestros brazos, podéis hacer el ajuste de concien­cia por el que tendréis alguna capacidad para equipararos al balanceo de la cuna de Dios mismo, de los avatares descendiendo. Ésta es la conciencia de María: ser la Madre de Dios.

¿Pensáis que vosotros no sois dignos de ser la Madre de Dios? ¡Os digo que la llama en vuestro corazón es digna de ser la madre de la llama de Dios en toda vida! Digo que vosotros en vuestra conciencia externa nunca llegaréis a ser dignos hasta y a menos que aceptéis la dignidad de la llama.

El aplazamiento del mérito es la conspiración de los traidores y de los grandes traidores de la humanidad. ¿Comprendéis, por tanto, que el permitiros caer víctimas de la conspiración no está en consonancia con la ley de la Jerarquía? Porque la Jerarquía no presenta ante vosotros, ante vuestra mirada, un dios futurista, un panorama de un mundo lejano que continua­mente retrocede cuanto más os esforzáis.

Existe una perversión sutil de la naturaleza transcendente de Dios que desearía que entendie­rais. Dios está siempre transcendiéndose a sí mismo. Él es la ley de la transcendencia y por tanto, cada foco individualizado de la Divinidad continúa evolucionando por toda la eternidad. Y no se alcanza lo último, la última Tule.

Por tanto, veis que la falsa jerarquía ha tomado la ley de transcendencia y ha pervertido esa ley ante la mirada de la humanidad. Y ha seducido a la humanidad con promesas. Y los falsos sacerdotes, los falsos ministros del evange­lio continúan seduciendo a la humanidad y diciendo: «Si hacéis esto, si hacéis aquello, ésta será vuestra recompensa». Y la recompensa se aleja como la tentación de la comida ante un perro que se muere de hambre.

Os digo, entonces, queridos corazones: sed conscientes de la mentira de un dios futuro. Si el SEÑOR Dios es Dios, ¡entonces es Dios aquí y ahora, entonces la oportunidad está aquí y ahora, entonces la victoria está aquí y ahora!

¿Existe tal cosa como una victoria futura? ¿Dónde está la victoria futura? Yo digo con Morya: ¡Desde el principio estamos ganando! Estamos ganando ahora. ¡YO SOY esa victoria! ¡Vosotros sois esa victoria! ¡Dios es esa victoria en vosotros! Reclamar la victoria ahora es apuntar hacia la victoria ahora. Y apuntar hacia la victoria ahora asegurará la afirmación de la victoria en lo que llamáis el futuro.

Pero yo digo que el futuro no existe, pues todo es el Eterno Ahora. ¿Habéis experimentado alguna vez algo que no sea el Eterno Ahora? Yo digo que el pasado, el presente y el futuro no son sino líneas de relatividad para mentes que se relacionan con la relatividad. ¡Digo que debéis correlacionaros con el infinito! Digo que debéis correlacionaros con la eternidad.

¡Presentaos ahora vosotros mismos como un sacrificio vivo! ¿Sentís el deseo de entregaros? ¿Sentís el deseo de poner en el altar de mi cora­zón todo lo que sea inferior a la perfección de Dios? ¡Yo digo que no hay mañana! Hacedlo ahora.

Cuántas veces aquellos que han tenido un pensamiento amoroso hacia alguien pero han mantenido ese pensamiento en suspenso, se han dado cuenta de que, cuando estaban preparados para expresar ese pensamiento, la persona a la que lo podían haber expresado había partido de la escena de la vida. Éste no es un suceso poco corriente.

Os digo que debéis desarrollar una concien­cia de perspectiva y de visión, el recuerdo de la arena cayendo en el reloj de arena, y debéis recordar que cada grano de arena es un poderoso canto rodado que contiene ciclos y ciclos dentro de ciclos de energía esperando ser emitidos en el Eterno Ahora. Y venís para llevar ese canto rodado que desciende desde el Espíritu a la Materia. Cómo lo llevéis determinará la victoria del ahora. Y si ocurriera que ese canto rodado es demasiado pesado para vuestros hombros y, de alguna manera, cae al suelo como si dejarais caer la pelota, recordad que otro canto rodado está descendiendo. Y, por tanto, no miréis hacia atrás para recuperar un momento perdido, sino que tomad el siguiente canto rodado y llevadlo tan lejos como podáis y entonces tomad el siguiente. Dad vuestro todo en el momento y recordad que el momento es todo lo que tenéis.

Este ejemplo de un grano de arena como un poderoso canto rodado es importante para la relatividad y para la conmensuración con el infinito. Habrá algunos, por tanto, que lleven la Tierra como un grano de arena y otros que lleven la Tierra como un canto rodado gigante. Relativi­dad, relatividad. ¡Pensad con los Elohim! ¡Pensad con los Seres Cósmicos! ¡Revestíos con sus con­ciencias!, porque ellos son los que llevan a la raza sobre sus hombros. Debéis equipararos con Dios ahora si queréis convertiros en Dios.

Todo el día, todos los días, las fuerzas de la Oscuridad están allí como si clavaran estacas en el cerebro con sus tácticas de minimizar, de condenación, hasta que, si pudieran, os harían sentir como si fuerais una hormiga en un hormiguero y que no podéis realizar nada de lo que valga la pena hablar. Yo digo: ¡afirmad la gloria del YO SOY dentro de vosotros! ¡Afirmad la gloria del ser de Dios! Afirmad el ser y relacionadlo con el Sol Central. Afirmadlo en el prójimo.

Ved el resplandor de Dios brillando en los ojos y los corazones del prójimo y no os preocupéis. Esa nebulosa oscura en Orión es como la oscuridad que puede permanecer aquí o allá en vuestro propio sistema solar. No os preocupéis, porque en ese día en el que la muerte sea consumida por la victoria, así será la oscuridad consu­mida por la luz.

Pero, por el momento, por el Eterno Ahora, yo, Saint Germain, os digo a cada uno de voso­tros: aceptad vuestra victoria. Y ahora, queridos tan impacientes, ¡ponéos en pie y aclamad el nombre YO SOY!

Os doy las gracias. Os bendigo con el amor de mi corazón. Y estoy con vosotros y os recibo en las cortes del fuego sagrado para celebrar toda victoria pasada, presente, futura, en el Eterno Ahora.

Pax vobiscum.

 

15 de diciembre de 1973

 

Capitulo 3 Buenos Aires argentina del libro Misión Sudamérica Un Peregrinaje Espiritual

 

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El Maestro Ascendido Saint Germain

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La fraternidad de los Guardianes de la llama® procede de la tradición de las antiguas órdenes espirituales. Saint Germain fundó la fraternidad en la ciudad de Washington en el año 1961 por medio de su Mensajero, Mark L. Prophet. Como Caballero Comendador de la fraternidad, Saint Germain ha prometido asegurarse de que esta Tierra llegue a una era dorada de Libertad, Paz e Iluminación.

Junto con Saint Germain otros Maestros Ascendidos vienen a ayudar a la tierra. En el libro del Apocalipsis se habla de ellos como los “Santos vestidos de blanco”. Ellos y sus discípulos no ascendidos forman La Gran Hermandad Blanca. (“Blanca” no se refiere a la raza sino a l Aura de Luz blanca que rodea a estos Maestros.) La fraternidad de los Guardianes de la llama es una rama externa de La Gran Hermandad Blanca.

Puede que ya estés guardando la llama de la vida. Puede que ya estés preservando y defendiendo la libertad y la santidad de la vida, y ofreciendo esa llama a otros que no saben que tienen una chispa divina en su interior...

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