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La ley de distribución de energía y moméntums

Enseñanzas por Mark L. Prophet – Parte I

 

A todos se nos proporciona una cierta cantidad de energía. Con esta energía nos movemos, pensamos y actuamos. Con esta energía, tanto dormidos como despiertos, se alimenta y sustenta el templo del cuerpo. Con esta energía lo hacemos todo; y somos responsables de uso que hacemos de ella, bueno o malo, según sea el caso.

Del mismo modo que la compañía de gas y electricidad instala un contador en la línea, interrumpiendo el flujo desde la fuente hasta el cliente, así, de forma análoga, Dios Padre pone en las manos de cada individuo una cierta cantidad de energía para su uso. Esta cantidad puede ser aumentada o disminuida a través del uso correcto o incorrecto de la Ley.

Así como “…aún vuestros cabellos están contados,” también la porción de energía dada a la humanidad está contada. Por eso, hay gente que tiene una buena cabellera, otros están calvos, y otros, cuidadosamente cuentan el número de cabellos que les quedan. Por lo tanto, algunos tienen poca energía y otros mucha. Algunos no tienen dinero y otros tienen “dinero para quemar”.

De todo esto, podemos deducir que existe una ley que gobierna la emisión de energía dentro de nuestros mundos y esta ley es la que estudiaremos.

El factor vital es que vosotros estáis recibiendo en todo momento, ya sea que estéis dormidos o despiertos, energía que, cuando es utilizada por vosotros para el ejercicio, tanto positivo como negativo de vuestro libre albedrío, queda registrada exclusivamente a vuestro nombre. Sois responsables de ella, tanto para bien como para mal. Sois los receptores de esa energía que es la inversión que Dios hace en vuestro ser creativo; en efecto, una medida (talento) de esta Luz y Conciencia, con la que podéis asegurar un moméntum.

Alguna gente dice: “Bien, no estoy interesado en adquirir un moméntum. Ni siquiera sé lo que es eso.” Pues bien, un moméntum, queridos míos, es cualquier cosa que se convierte en hábito.

Sí, por ejemplo, elegís estar gordos y deseáis estar gordos y decidís que vais a estar gordos, desarrollaréis un moméntum de comer. Y vais a seguir comiendo hasta que lo logréis. Y cuando estéis gordos, no vais a parar de comer, porque habéis desarrollado un moméntum de comer.

Sí decidís que vais a adelgazar y hacéis una dieta excesiva, entonces podéis hacerlo. Y al hacer la dieta, lo que sucederá es que desarrollaréis un moméntum, un hábito que producirá en vosotros finalmente la delgadez.

Así como la gente puede desear estar gorda, también puede querer estar delgada. Pero el hábito que ha desarrollado y que produce estos efectos es lo que yo estoy explicando: eso es lo que es un moméntum.

Ahora, no solamente aplicaremos este término al cuerpo físico, también lo aplicaremos a la mente. Si decidís que vais a aprender francés, comenzaréis estudiando francés y lo haréis de forma diligente. En cada oportunidad que tengáis, vais a estudiarlo.

Si decidís ser Hércules, iréis a reforzar vuestro cuerpo. Iréis a vuestro club, o patio, o garaje o dondequiera que sea y comenzaréis a levantar pesas y haréis toda clase de ejercicios porque deseáis desarrollar vuestros músculos. Desarrolláis un moméntum para ello. Y, poco a poco, este moméntum se hace mayor porque continuáis haciendo la misma tarea.

Os voy a dar una ley que Jesús ya os dio, una ley que es muy importante con relación a los moméntums; y voy a mostraros que los moméntums son de suma importancia en vuestra vida, tan importantes que, incluso si decidís que no vais a hacer nada, esta ley aún operará en vuestra vida. Voy a mostraros que no importa lo que hagáis, vais a caer bajo la ley de los moméntums tal como Jesús enseñó.

Digamos que decidís que vais a ser un vegetal, que vais a conseguir la nutrición que necesitáis del suelo, del ambiente; vais a absorber energía y a hacer lo que queráis -hagámoslo lo más ridículo posible- vais a hacer lo que os venga a la mente. Muy bien, estaréis desarrollando un moméntum para eso -y ese moméntum, una parte intrínseca del acto mismo, va a afectar grandemente vuestra vida.

Si no hacéis nada, estaréis desarrollando un moméntum de hacer nada. Y poco a poco, esta ley se manifestará en vuestro mundo y encontraréis vacío vuestro cuerno de abundancia, ¡vacío! porque habéis hecho que así sea -vacío y desprovisto de conciencia o motivación excepto para hacer nada.

Así que, lo queramos o no, todos nosotros estamos desarrollando moméntums y estos determinan la clase de persona que somos, así como la clase de persona que seremos.

Continuará…

 

Extracto del libro Las Enseñanzas Perdidas de Jesús Tomo 1

  Mark L. Prophet – Maestro Ascendido Lanello

 

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La fraternidad de los Guardianes de la llama® procede de la tradición de las antiguas órdenes espirituales. Saint Germain fundó la fraternidad en la ciudad de Washington en el año 1961 por medio de su Mensajero, Mark L. Prophet. Como Caballero Comendador de la fraternidad, Saint Germain ha prometido asegurarse de que esta Tierra llegue a una era dorada de Libertad, Paz e Iluminación.

Junto con Saint Germain otros Maestros Ascendidos vienen a ayudar a la tierra. En el libro del Apocalipsis se habla de ellos como los “Santos vestidos de blanco”. Ellos y sus discípulos no ascendidos forman La Gran Hermandad Blanca. (“Blanca” no se refiere a la raza sino a l Aura de Luz blanca que rodea a estos Maestros.) La fraternidad de los Guardianes de la llama es una rama externa de La Gran Hermandad Blanca.

Puede que ya estés guardando la llama de la vida. Puede que ya estés preservando y defendiendo la libertad y la santidad de la vida, y ofreciendo esa llama a otros que no saben que tienen una chispa divina en su interior...

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