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La Fe construye moméntums

Enseñanzas por Mark L. Prophet – Parte XI

Un moméntum es la cosa más maravillosa del mundo cuando se usa correctamente. Vuestro moméntum atraerá lo que es igual a él. ¿Sabéis lo que quiero decir? Eso es lo que os traerá y mucho más también; pero sin él, no tengo muchas esperanzas para nadie.

Podríamos congregar a miles de personas en un salón, una carpa o una catedral para hablarles de las Enseñanzas de los Maestros Ascendidos, pero si esas personas no tienen un moméntum espiritual apropiado, saldrán y perderán sus almas y, en muchos casos, se convertirán en náufragos.
Como en la parábola del sembrador, sólo aquellos con buena tierra y sólidos cimientos en la práctica de los preceptos aprendidos, teniendo un campo abonado para la conciencia y un corazón alegre, oyen y reciben y dan el fruto de la Palabra.

Existen muchas razones por las que necesitáis dominar el arte de completar las cosas -el cumplimiento de un ciclo desde el principio de Alfa al final de Omega. E “Instruye al niño en su carrera”- a terminar siempre lo que se empieza, teniendo cuidado de comenzar solamente aquellos proyectos que él pueda ser capaz de terminar-” y aún cuando fuere viejo no se apartará de ella.” Los niños y las almas nuevas que comienzan el sendero del discipulado necesitan experiencia práctica en el arte y ciencia de la construcción de moméntums. Ésta es la razón por la que la relación de Gurú y Chela bajo los auspicios de la Gran Hermandad Blanca está orientada a la acción y ejecución. ¿Puede el individuo atravesar de forma consistente y perseverante, con buen o mal tiempo, a través de los altibajos de la turbulencia emocional y kármica?

Si el individuo tiene un moméntum en esforzarse, lo hará, pero si sus mentores o él mismo han permitido que su vida sea una serie de comienzos y paradas, programaciones erráticas y el hacer exactamente lo que le apetezca y cuando le apetezca, esta persona simplemente no tendrá el moméntum de voluntad, deseo, sabiduría o amor necesarios para seguir insistiendo e intentándolo cuando la marcha se hace más dura.

El discípulo triunfador tiene que traer al altar un moméntum interiorizado de auto-disciplina, el cual es el producto de la virtud acumulada durante siglos de salvar los muchos obstáculos que se oponen al Ser Divino -o tiene que ser el aprendiz de un sabio maestro constructor que tenga tal moméntum y aprender de él lo relacionado con la construcción de un templo.

Ahora comenzamos a ver que los moméntums espirituales pueden ser construidos con antelación -antes de que el Señor venga de improviso a su templo-vuestro templo. El moméntum es lo más importante que podéis construir porque cualquier cosa que queráis -y no me importa lo que sea- la podéis conseguir con un moméntum.

Como la vieja anécdota que cuenta Tolstoy. Parece ser que había un obispo que se embarcó rumbo a una pequeña isla donde vivían tres viejos ermitaños. La única oración de estos ancianos era: “Tú eres tres, nosotros somos tres, ten compasión de nosotros.” Los ermitaños se alegraron al ver al obispo; al fin veían y eran visitados por un obispo de verdad.

El obispo había ido a enseñar oraciones más importantes y les explicó que la suya no era muy normal, porque sugería una igualdad con la Trinidad. Durante todo un día de práctica y repetición, el obispo finalmente les enseñó a recitar el Padrenuestro. Como se hacía de noche, el obispo se marchó en un pequeño bote para llegar hasta el barco que le estaba esperando.

Mucho después que los ermitaños y su isla habían desaparecido en el horizonte, el obispo estaba sentado solo en la cubierta, cuando vio una luz radiante que seguía al barco. No podía imaginar qué podía ser eso; no era ni un bote, ni un pájaro, o pez, u hombre. Pero cuando la luz se acercó, el obispo reconoció a tres pequeñas figuras moviéndose, hacia él. ¡Eran los ermitaños, con sus figuras iluminadas que corrían sobre el agua cogidos de las manos!

Cuando alcanzaron el barco, comenzaron a decir con una sola voz: “Hemos olvidado tu enseñanza, siervo de Dios. Tan pronto como dejamos de repetirla se nos olvidó, enséñanosla otra vez” “El obispo se santiguó y dijo: “Os bendigo, hijos míos, volved a vuestra isla, vuestra plegaria llegará a Dios, no soy digno de enseñaros. Rogad por nosotros los pecadores.” Y así, los ermitaños se alejaron caminando sobre las aguas de vuelta a su isla.

¡Caminaban sobre las aguas!
Al desarrollar el moméntum correcto, no necesitamos nada más. El moméntum apropiado puede actuar a través de vuestras plegarias del momento. Vuestra metodología no tiene por qué ajustarse a nuestra tradición. Podéis hacerlo de acuerdo con las tradiciones de vuestra iglesia, de acuerdo con vuestras propias tradiciones. Puede no estar de acuerdo con ninguna tradición, eso no importa. Si funciona, si es un moméntum que es constructivo y proporciona la respuesta esperada del cielo, no hay que preocuparse de más.

El Arcángel Miguel cuenta esta anécdota… y me gustaría que tocaran la melodía “El Himno a la Marina” que cantan en Annapolis “Padre Eterno, Salvador Seguro.” Voy a pedir al Arcángel Miguel que cargue este himno con su radiación, por supuesto ya la tiene, pero aún así se la voy a pedir con el fin de que obtengáis una bendición especial del capitán de las huestes celestiales quien, como recordaréis, se apareció a Josué. Deseo que escuchéis las conmovedoras notas de esta melodía y después os contaré la anécdota.

¡Adelante, arranque!
Sabéis dónde oí esto, ¿no? Fue en el Campo del Soldado, en Chicago. Estaba abarrotado de gente que asistía a una conferencia ecuménica y los organizadores le pidieron al obispo metodista que se colocara de pie en la torre que se elevaba en la explanada. La gente parecía hormigas vistas desde la torre. El obispo estaba en la torre y tenía ante sí una luz roja y otra verde, y le dijeron: “Cuando se encienda la luz verde, comience a rezar.”

La luz roja se encendió y, por supuesto, la verde no se encendió. Y el obispo seguía allí sentado; pulsaron el botón de la luz verde una y otra vez, pero no se encendía. Él seguía allí sentado mirando a la gente y la gente mirándole a él, y nada de oración.

Finalmente el obispo vio una diminuta figura del tamaño de una hormiga que corría a través de la explanada acercándose. El hombre llegó hasta el pie de la torre, no podía comunicarse por teléfono, todos los sistemas habían fallado y la luz roja seguía encendida. El hombre gritó: “Obispo, ¡arranque!”

Así que, ¡arranque!
[La pianista comienza a tocar “El Himno de la Marina” y Mark la hace parar al comienzo del verso cuarto.]

Notasteis la energía en ese punto ¿verdad? Por eso te hice parar, porque la vi bajar.

Tenéis que comprender que estáis cantando un himno que le dio el SEÑOR al Arcángel Miguel para infundirle la fe necesaria para vencer en el momento más oscuro de su prueba.

¿Sabéis lo que es un arcángel? Hace sólo una semana que el Arcángel Miguel me dijo lo que era él. Me dijo: “Nosotros somos arquitectos.

Eso es lo que significa la palabra arco: habla de los siete arcángeles tendiendo un puente de Luz desde Dios hasta el hombre, a través de sus corazones puros. Son arquitectos a quienes Dios utiliza en el diseño de planos de una serie de proyectos existentes en el universo, formando un arco con la Luz de Dios para delinear la matriz de la voluntad de Dios, el que nosotros a nuestra vez podemos seguir, usando nuestro libre albedrío.

La gente cree que los ángeles y los arcángeles no hacen mucho. Cree que sólo son funcionarios plenipotenciarios. Bien, lo que ocurre en realidad es que, además de todas las otras obligaciones inherentes a su labor de iniciadores de almas en el sendero de cristeidad personal en los siete rayos, ellos trabajan como arquitectos. Y el ser arquitectos universales es un trabajo de tiempo completo, ¡os lo puedo asegurar! Un arquitecto es un individuo muy importante. ¿Os dais cuenta de la importancia de un arquitecto en un gran proyecto?

Un arquitecto es una persona clave muy, muy importante. Es responsable de que todas las piezas encajen. Así pues, un arquitecto o un arcángel o una arcangelina (complemento femenino de un arcángel) es un ser muy importante.

Ahora, el Arcángel Miguel no siempre fue arcángel. Hace millones de años él era solamente
un elemental, un espíritu de la naturaleza. Después de convertirse en elemental, él llevó a cabo una hazaña poco común, de esas descritas en un libro supuestamente escrito por Saint Germain, en el que el Maestro explica cómo los elementales pueden cruzar el vacío y llegar, a través del reino humano, al reino angelical.

El Arcángel Miguel lo hizo. Él no solamente tuvo que encarnar en forma humana, como nosotros, sino que también subió por la escalinata de la iniciación jerárquica hasta llegar al reino angelical. Y allí fue ascendido y alcanzó el grado de capitán, finalmente se convirtió en arcángel y se le nombró príncipe de los arcángeles y él fue quien se enfrentó al profeta Daniel.

Mucha gente cree que estos grandes seres aparecen como por encanto; que Dios -debido a las fantasías de su mente- de repente se sentó y dijo: “Me voy a hacer un arcángel.” Así que dice: “¡Ya está, pum!” Una de esas flores o un copo de nieve o algo así se convierte en un arcángel.

Pues no funciona de ese modo. Esa gente -me refiero a los arcángeles (en un sentido ellos son igual que la gente después de todo Josué vio al Arcángel Miguel como un hombre, en la misma forma en que Daniel vio al Arcángel Gabriel) empiezan desde el primer peldaño de la escalera y perseveran en su ascensión por la misma; y los miembros del reino angélico son promovidos también, lo mismo que nosotros.

Por esta razón el universo es tan grande. Por eso tenemos las “fronteras” de lo infinito, las que giran sin parar. La idea es que cada ser encuentre su lugar bajo el sol. Se supone que la gente tiene que elevarse cada vez más alto en la espiritualidad; se supone que no debe pararse.

¿No sería la vida tremendamente aburrida si no tuviéramos desafíos? Mi desafío actual está aquí en Colorado Springs, pero no espero estar por siempre aquí. No espero estar por siempre aquí en el mundo. ¿Y vosotros? Sería una tontería; realmente lo sería porque existen tantos lugares maravillosos en el universo -hermosos lugares- y hay grandes oportunidades.

Así pues, el Arcángel Miguel estuvo en otro mundo antes de ser un arcángel y consiguió su victoria. Y durante el período en que estuvo completamente abrumado por los sucesos -apenas podía vivir cuando tuvo que enfrentarse cara a cara con la mayor y más crucial prueba de toda su carrera y ganar su victoria, se le ocurrió esta melodía: [Mark tararea la melodía del “Himno de
la Marina.”]

Cuando la escuchéis, comenzaréis a sentir ese tremendo poder del universo. Hay una gran corriente de poder en esa canción. ¿Lo notáis?

Tiene un poder que triunfa. Es fe -eso es lo que es. Ésta es una canción de fe; y a través de esta gran canción de fe, la radiación del Arcángel Miguel es anclada en la persona.

Cuando cantéis esta canción, notaréis esa sensación y realmente creceréis. Y es la fe lo que os permitirá construir un moméntum.

Deseaba que tuvierais esta Enseñanza Perdida del amado Jesús. Quería que la comprendierais porque hará de vosotros personas diferentes. Es la fe la que vence todos los obstáculos; pero la fe se desarrolla por medio del moméntum.
Capa sobre capa, sobre capa, sobre capa, los gigantes árboles de secoya crecen,
y crecen, y crecen.
Con los ciclos de los años
y el paso del tiempo,
todos podemos dominar los sucesos
y circunstancias
y hacer nuestras vidas sublimes.

Así que, ¡hagámoslos!

 

 

Extracto del libro Las Enseñanzas Perdidas de Jesús Tomo 1

 

Mark L. Prophet – Maestro Ascendido Lanello

 

 

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La fraternidad de los Guardianes de la llama® procede de la tradición de las antiguas órdenes espirituales. Saint Germain fundó la fraternidad en la ciudad de Washington en el año 1961 por medio de su Mensajero, Mark L. Prophet. Como Caballero Comendador de la fraternidad, Saint Germain ha prometido asegurarse de que esta Tierra llegue a una era dorada de Libertad, Paz e Iluminación.

Junto con Saint Germain otros Maestros Ascendidos vienen a ayudar a la tierra. En el libro del Apocalipsis se habla de ellos como los “Santos vestidos de blanco”. Ellos y sus discípulos no ascendidos forman La Gran Hermandad Blanca. (“Blanca” no se refiere a la raza sino a l Aura de Luz blanca que rodea a estos Maestros.) La fraternidad de los Guardianes de la llama es una rama externa de La Gran Hermandad Blanca.

Puede que ya estés guardando la llama de la vida. Puede que ya estés preservando y defendiendo la libertad y la santidad de la vida, y ofreciendo esa llama a otros que no saben que tienen una chispa divina en su interior...

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