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Enseñanzas de Curación

Visualización para la forma de pensamiento curativo

 

«La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es único, todo tu cuerpo estará lleno de luz. »

JESÚS’

 

La forma de pensamiento curativo es otro regalo del amor de Dios, formulada científicamente para remagnetizar y restituir los elementos de vuestros cuatro cuerpos inferiores al diseño de la Naturaleza.

La forma de pensamiento curativo se compone de esferas concén­tricas de la luz de curación de Dios: una esfera blanca rodeada de una esfera azul suspendidas dentro de un globo verde.

Cada vez que recéis pidiendo curación, sabed que el llamado obli­ga la respuesta. Entonces, invocad al Señor y sabed que responderá:

 

«En el nombre de Jesucristo y de su Presencia conmigo en la Persona de mi Yo Crístico, invoco al corazón de mi propia amada Presencia YO SOY y a los ángeles de curación para que la bella forma de pensamiento curativo me selle en la perfecta luz de la conciencia que Dios tiene de mi salud, ¡manifestada ahora!»

 

Entonces visualizad esferas de fuego sagrado que descienden como la presencia pulsante del Espíritu Santo. Visualizad el núcleo de fuego blanco centrado en la centelleante llama de azul zafiro, envuelta en los fuegos de color verde esmeralda.

Por medio de vuestro inefable amor por el Espíritu Santo, magne­tizad esta forma de pensamiento curativo primero desde la mente de Dios a vuestro corazón y luego a cualquier parte del cuerpo que esté extenuada, desequilibrada o enferma. Incluso podéis ver toda vuestra forma envuelta en la presencia curativa de Dios; porque, cuando vues­tro ojo es único (vuestra visualización concentrada y llena de amor), todo vuestro cuerpo estará lleno de luz . Ésta es la promesa del Señor y él no os fallará.

El proceso curativo tiene lugar cuando la integridad del Cristo se restablece; primero en vuestra alma (tanto espiritual como emocional­mente), después en vuestra mente (mental y visualmente), y por último en vuestro cuerpo, que siempre reflejará el estado de vuestros vehícu­los «superiores».

El núcleo de fuego blanco, siempre en acción recíproca con la lla­ma violeta, es la energía de Alfa y Omega que transmuta las condicio­nes (físicas, mentales y emocionales) que causan el desorden; es decir, el des-ordenamiento del flujo completamente natural de la armonía en vuestra vida.

La esfera azul —nuevamente en combinación con la llama viole­ta— es la acción de la voluntad de Dios que por decreto divino convo­ca a los átomos, las moléculas y las células a que se ajusten al patrón interno del Hijo de Dios, a cuya imagen fuisteis y estáis «hechos pro­digiosa y maravillosamente».

Con esta comprensión, deberíais aclamar jubilosamente junto con el salmista, que dijo: «Te alabaré, porque formidables y maravillosas son tus obras»

La esfera verde —mezclándose con la acción friccionante y puli­dora de la llama violeta— es el milagro de la Vida inmortal de Dios que restituye el flujo del Espíritu a través de la Materia y lo sana. Ved en el ojo de vuestra mente la forma de pensamiento curativo que se al­terna con la palpitante y renaciente llama violeta, y consume toda sus­tancia que bloquea el flujo de la fuerza vital.

A medida que la forma de pensamiento remolineante (en el senti­do de las manecillas del reloj) magnetiza el flujo de vuestra corriente de vida hacia la matriz del diseño original de la Naturaleza, los es­combros de sustancia de pensamientos y sentimientos mal cualifica­dos acumulados por siglos son arrojados, por fuerza centrífuga, a la llama violeta, donde son despojados de toda discordia y transmutados por la alquimia del Espíritu Santo en la claridad cristalina del Río de la Vida .

 

 

Ahora estáis listos para dar vuestro mantra para alcanzar la Inte­gridad Crística. Usadlo para «cantar alegres a Dios», como exclamó el salmista en sus alabanzas.

Haced llegar las alabanzas de vuestra alma ante su presencia por medio de la entonación de este mantra. ¡Servidle con el regocijo de su perfección manifestada en vosotros ahora! «Reconoced que el Señor es Dios. Él nos hizo y no nosotros a nosotros…».

Dios os hizo perfectos. Regresad a esa perfección deseada por Dios. Sed firmes y contemplad la salvación de vuestro Dios. Luego «batid las manos» y «aclamad a Dios con voz de júbilo» 16.Ahora pro­nunciad este decreto dinámico a vuestra amada Presencia YO SOY, a vuestro bendito Ser Crístico, a los Maestros de Curación y a los Án­geles del Fuego Sagrado, con todo vuestro corazón:

En el nombre de la amada, poderosa y victoriosa Presencia de Dios, YO SOY en mí, mi propio amado Santo Yo Crístico, amado Je­sús el Cristo, Señor Maitreya, amado Saint Germain, amado El Morya, amado Arcángel Rafael y Madre María, Kuthumi y los hijos-siervos de Dios en el cielo, Maestros y Ángeles de Curación, por y a través del poder magnético del fuego sagrado investido en la llama trina que arde dentro de mi corazón, yo decreto:

 

1. ¡YO SOY la Perfección de Dios manifestada
En cuerpo, mente y alma;
YO SOY la Dirección de Dios fluyendo
Para curarme y mantenerme Íntegro!

 

Estribillo:

¡Oh átomos, células, electrones
En este cuerpo mío,
Que la Perfección misma del Cielo
Me haga ahora Divino!

Las espirales de la Integridad Crística
Me envuelven con su poder;
YO SOY la Presencia Soberana
Que ordena «¡Sé todo Luz!».

 

2. YO SOY la imagen perfecta de Dios:
Mi cuerpo está cargado de Amor;
¡Que las sombras disminuyan ahora,
Que la Paloma del Consuelo las bendiga!

3. ¡Oh bendito Jesús, Maestro querido,
Envía tu Rayo de Curación aquí;
Lléname con tu Vida desde arriba,
Elévame en tus brazos de Amor!

4. YO SOY la Presencia curativa de Cristo,
Brillando como sol de compasión;
YO SOY esa Perfección pura,
Que logra mi curación perfecta!

5. Me cargo, me cargo y me cargo
Con radiante Luz YO SOY;
¡Siento el flujo de pureza
Que ahora todo lo corrige!

 

 

*¡Y con plena Fe acepto conscientemente que esto se manifieste, se manifieste, se manifieste!(x3), ¡aquí y ahora mismo con pleno Poder, eternamente sostenido, omnipotentemente activo, siempre expandiéndose y abarcando el mundo hasta que todos hayan ascendido completamente en la Luz y sean libres!

¡Amado YO SOY! ¡Amado YO SOY! ¡Amado YO SOY!

 

 

1. I AM God’s Perfection manifest
In body, mind, and soul‑
I AM God’s direction flowing
To heal and keep me Whole!

 

Refrain

O atoms, cells, electrons
Within this form of mine,
Let heaven’s own Perfection
Make me now Divine!

The spirals of Christ Wholeness
Enfold me by his might­
I AM the Master Presence
Commanding «Be all light!».

 

2. I AM God’s perfect image:
My form is charged by love;
Let shadows now diminish,
Be blessed by Comfort’s Dove!

3. 0 blessed Jesus, Master dear,
Send thy Ray of Healing here;
Fill me with thy Life above,
Raise me in thine arms of Love!

4. I AM Christ’s healing Presence,
All shining like a mercy sun
­I AM that pure Perfection,
My perfect healing won!

5. I charge and charge and charge
myself,with radiant I AM Light-
I feel the flow of purity
That now makes all things right!

 

 

And in full Faith I consciously accept this manifest, manifest, manifest! (3x) right here and now with full Power, eternally sustained, all-powerfully active, ever expanding, and world enfolding until all are wholly ascended in the Light and free! Beloved I AM! Beloved I AM! Beloved I AM!

 

 

 

 

 

 

 

(extracto del libro La Ciencia de la Palabra Hablada)

 

“La Ciencia de la Palabra Hablada”
Aprenderás a usar la ciencia del uso de los decretos,
meditaciones, técnicas de curación y mucho más.

 

Mantra para la resurrección y la vida de mi corazón

 

«Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído. »

ISAÍAS

 

¡YO SOY la resurrección y la vida
de toda célula y átomo de mi corazón, manifestadas ahora!

 

Cada vez que pronunciáis el nombre de Dios «YO SOY» —que le fue dado a Moisés para bendición nuestra— como la afirmación del ser de Dios que se encuentra ahí donde estáis, realmente estáis di­ciendo: «Dios en mí es…»

Así, en este mantra reconocéis: «¡Dios en mí es la resurrección y la vida de toda célula y átomo de mi corazón manifestadas ahora!»

Dado que «YO SOY» es tanto el nombre sagrado como el verbo «ser», entendemos que nuestro Dios es una realidad viviente, progresi­va y dinámica; una Presencia muy personal que se revela a sí misma en acción en nuestras vidas individuales y en su milagroso y no obs­tante, totalmente científico flujo de ¡Luz, Luz, Luz!

Dios quiere que afirmemos que nuestro ser es suyo, y que el suyo es nuestro. Es nuestro destino de fuego que seamos Uno; es decir, que participemos de su unidad universal. Logramos esto día a día cuando confirmamos su Palabra —«YO SOY»— en nuestros mantras.

La ciencia de la Palabra hablada es el medio para alcanzar la unión de nuestra alma con el Espíritu. Si no lo creéis, ¡probadlo por vosotros mismos! Dad vuestro mantra para la resurrección y la vida de vuestro corazón varias veces al día. ¡Disfrutadlo! Pues la energía de Dios disfruta de la poderosa labor de haceros íntegros. Y él desea que tengáis una vida fructífera mientras prestáis vuestro servicio para libe­rar a toda la vida.

La llama de la resurrección que se emite mediante este eficaz fíat fue usada por Jesús el Cristo para alcanzar su victoria sobre la muerte y el infierno. Él vino a mostraros el camino para que podáis hacer lo mismo a través del Cristo que vive en vosotros como vuestro propio Yo Real. ¿Qué esperáis? Decidlo en voz alta con todo vuestro corazón:

 

¡YO SOY la resurrección y la vida
de cada célula y átomo de mi corazón manifestadas ahora!

 

La llama de la resurrección puede experimentarse como una sua­vidad radiante de madreperla que baña el cuerpo con un brillo suave y difuso. A medida que se va acelerando con el ritual de vuestra aplica­ción diaria, los rayos del arco iris se funden en la luz blanca.

Nuestro amado Jesús nos dio la afirmación «YO SOY» —«YO SOY la resurrección y la vida. ..»— para que la apliquemos en cual­quier condición o situación que se haya desviado del propósito origi­nal de nuestro Padre. Así, podéis decir:

 

¡YO SOY la resurrección y la vida
de mi perfecta salud mani­festadas ahora!

 

Sobre todo deberíais ser muy explícitos al nombrar la parte o par­tes de vuestro cuerpo afectadas por un accidente o una enfermedad. En vez de afirmar la manifestación imperfecta, afirmad siempre la perfec­ción deseada:

 

¡YO SOY la resurrección y la vida del patrón interno de

(Nombrad las partes afectadas del cuerpo; por ejemplo: mis brazos, piernas, estómago, riñones, etc.)

manifestadas ahora!

 

Ahora que habéis formado la matriz de vuestra afirmación «YO SOY», decid y aprended de memoria otra bella afirmación del eterno Espíritu de la Resurrección del Señor, siempre presente dondequiera que os encontréis, pero especialmente en vuestros miembros que nece­sitan curación y salud:

 

Amada Llama de la Resurrección,
Destella tu Luz siempre a través de mí;
Amada Llama, resucitación,
Haz que mi corazón cante tu alabanza.

Oh brillante resplandor blanco Crístico
Del fuego YO SOY de Dios,
Expande tu bendita Pureza
Y libérame de todo deseo equivocado.

 

La llama de la resurrección se invoca para hacer resurgir la Vida cada vez que se haya obstaculizado o se haya interrumpido abrupta­mente el flujo de la vida, ya sea a nivel molecular o dentro de los cuerpos orgánicos de comunidades enteras o naciones, o en el medio ambiente de la vida elemental. Sus cristales llenos de colores son co­pas que contienen renovación, renacimiento, rejuvenecimiento y res­tauración.

La llama, al pasar a través de los átomos, las células y los electro­nes, transmite el giro de la alegría de vivir de vuestra alma y restaura el ritmo natural de vuestros ciclos de vida únicos. Comenzando con el latido de vuestro corazón, activando luego el pulso de miles de millo­nes de núcleos atómicos y de centros solares de vuestras células, regu­la el flujo en forma de ocho de las energías espirituales que entran y salen de vuestro universo material.

La llama de la resurrección es la fuente de alegría burbujeante que produce en vuestro rostro la sonrisa de una satisfacción espiritual, por­que vosotros experimentáis esa noción interna de vuestra razón de ser infinita.

Visualizaos a vosotros mismos de pie en un pilar de remolineantes espirales opalescentes de los colores del arco iris. Por medio del nom­bre «YO SOY» y de la llama de la resurrección, sabéis quiénes sois, porque sabéis quién es Dios.

 

 

 

(extracto del libro La Ciencia de la Palabra Hablada)

 

“La Ciencia de la Palabra Hablada”
Aprenderás a usar la ciencia del uso de los decretos,
meditaciones, técnicas de curación y mucho más.

Mantra del corazón de fuego violeta

«Sed llenos del Espíritu, hablando entre voso­tros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones. »

San Pablo

 


¡Fuego Violeta, divino Amor,
Llamea en este mi corazón!
Misericordia verdadera Tú eres siempre,
Mantenme en armonía contigo eternamente.

 

Violet Fire, thou Love divine,
Blaze within this heart of mine!
Thou art Mercy forever true,
Keep me always in tune with you.

 

Cuando establecemos contacto de corazón con la Persona y Presencia del Espíritu Santo podemos, por medio del más puro amor, obtener provecho de la fuente del fuego sagrado de Dios. Porque el Espíritu del Señor es el agente para la curación de Dios, mientras que el fuego sagrado es la agencia. Por medio de su Espíritu Santo, Dios nos da su gran amor como la energía que produce cambios.

La forma más rápida de expulsar la causa y núcleo de la enferme­dad es aplicar el ungüento de la luz transformadora del Espíritu Santo. Y la llama violeta es el instrumento del bautismo de fuego de este Es­píritu’ tan personal y tan presente.

Es el flujo de la infalible misericordia y perdón de Dios. Es el «fuego purificador» para purificar a los hijos de Dios profetizado por Malaquías’.

Cuando invocáis la llama violeta con alegría y con plena fe en la promesa de Dios —«perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado»— podéis sentir la pulsante acción alquímica del «solvente universal» del Señor, que disuelve la causa y el efecto, el registro y la memoria celular de todas las imperfecciones e impurezas físicas que surgen de los planos conscientes y subconscientes de vues­tro ser.

Vuestro llamado, dado en voz alta con confianza y amor, es el ejer­cicio de la ciencia de la Palabra hablada. Por medio de vuestro libre al­bedrío, el llamado pone en movimiento el flujo del fuego violeta que transmuta las emociones y las condiciones mentales subyacentes que causan toda enfermedad.

Sin embargo, también tenéis que entregar voluntariamente a la lla­ma manifestaciones tales como la ira, la agresividad, el odio e incluso un leve disgusto contra cualquier parte de la vida o personas, incluso algún sutil resentimiento guardado en vuestro corazón contra vosotros mismos o contra un miembro de vuestra familia.

La curación de toda dureza de corazón —que tiene que desvane­cerse antes de que puedan tener lugar la curación física y la salud—requiere la entrega incondicional de vuestra alma a vuestro amado Yo Crístico. ¡La terquedad y el orgullo humano deben someterse a la llama!

Para lograr la expansión de la capacidad física y espiritual de vuestro corazón, repetid muchas veces vuestro mantra del corazón de fuego violeta con la visualización más determinada y concentrada, para y por el amor de Jesucristo. La perfección viene con la práctica.

Recordad que la corriente pura de luz que fluye directamente del corazón de vuestro Ser Crístico hacia (y a través de) vuestro cora­zón físico afecta a todas las capas de vuestra conciencia. Se requiere persistencia para penetrar los antiguos hábitos de discordia humana, que son responsables de que estén «desfalleciendo los hombres por el temor».

La curación es un proceso de entrega. Hacedlo todos los días al dar la bienvenida al Señor en vuestro corazón. Expresad todos los días el brillo solar del altruismo a alguien que requiera de vuestro amor.

Mientras expulsáis las viejas toxinas de ingratitud hacia la vida y de rebelión en contra de la maravillosa ley de la armonía universal, permitid que vuestro corazón irrumpa en estas cadencias de jubilosa comunión:

 

Oh poderosa Presencia de Dios, YO SOY, dentro y detrás del Sol:
Acojo tu Luz, que inunda toda la Tierra;
En mi vida, en mi mente, en mi espíritu, en mi alma.
¡Irradia y destella tu Luz!
¡Rompe las cadenas de oscuridad y superstición!
¡Cárgame con la gran claridad
de tu radiación de fuego blanco!
¡YO SOY tu hijo, y cada día me convertiré
más en tu manifestación!

 

 

O mighty Presence of God, I AM, in and behind the Sun:
I welcome thy Light, which floods all the earth,
into my life, into my mind, into my spirit, into my soul.
Radiate and blaze forth thy Light!
Break the bonds of darkness and superstition!
Charge me with the great clearness
of thy white fire radiance!
I AM thy child, and each day I shall become
more of thy manifestation!

 

Ahora aquietaos y sabed que la Presencia «YO SOY», que es Dios dentro de vosotros (el Emanuel, Dios con nosotros 1o),es victo­riosa sobre toda condición externa. Aceptadlo como consumado con el pleno poder de la Deidad y reafirmadlo cada vez que el menor temor o duda aceche vuestra alma:

 

«YO SOY» la milagrosa curación de llama violeta
de mi cora­zón a toda hora de cada día manifestada ahora!
¡Y doy alabanzas al Señor de la Vida por mi perfecta curación manifestada ahora!

 

 

 

 

(extracto del libro La Ciencia de la Palabra Hablada)

 

“La Ciencia de la Palabra Hablada”
Aprenderás a usar la ciencia del uso de los decretos,
meditaciones, técnicas de curación y mucho más.

 

Enseñanzas sobre Curación en video

VIDEO: Enseñanzas de los Maestros Ascendidos Sobre curación por Elizabeth Clare Prophet.

Link Original: Enseñanza sobre la curación en video

Elizabeth Clare Prophet es una mística, escritora, conferencista e instructora espiritual. Pero primero que todo, ella es una mensajera de los Seres Espirituales avanzados llamados Maestros Ascendidos. Como mensajera habla y escribe las enseñanzas de los Maestros. En este papel ha publicado algunas de las más profundas y hermosas enseñanzas espirituales del mundo.

Ella y su esposo Mark L. Prophet han publicado más de 75 libros acerca de Las Enseñanzas de Los Maestros Ascendidos. Ha dado conferencias a través de los Estados Unidos y en 28 países, hablando en más de 150 ciudades en seis continentes. Algunos de sus temas favoritos son: la evolución del alma, ángeles, llamas gemelas y almas compañeras, profecía, psicología espiritual, karma y reencarnación, y técnicas para equilibrar el karma, especialmente por el uso de una energía espiritual conocida como La Llama Violeta.

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La fraternidad de los Guardianes de la llama® procede de la tradición de las antiguas órdenes espirituales. Saint Germain fundó la fraternidad en la ciudad de Washington en el año 1961 por medio de su Mensajero, Mark L. Prophet. Como Caballero Comendador de la fraternidad, Saint Germain ha prometido asegurarse de que esta Tierra llegue a una era dorada de Libertad, Paz e Iluminación.

Junto con Saint Germain otros Maestros Ascendidos vienen a ayudar a la tierra. En el libro del Apocalipsis se habla de ellos como los “Santos vestidos de blanco”. Ellos y sus discípulos no ascendidos forman La Gran Hermandad Blanca. (“Blanca” no se refiere a la raza sino a l Aura de Luz blanca que rodea a estos Maestros.) La fraternidad de los Guardianes de la llama es una rama externa de La Gran Hermandad Blanca.

Puede que ya estés guardando la llama de la vida. Puede que ya estés preservando y defendiendo la libertad y la santidad de la vida, y ofreciendo esa llama a otros que no saben que tienen una chispa divina en su interior...

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